Dicen que los mensajes lanzados al Universo, cuando brotan de lo más profundo de nuestro ser, son recibidos por Éste y abundantemente respondidos. Publicar ese mensaje en este universo particular de redes sociales tiene los riesgos de la desnudez ante vete tú a saber quién. Y me advierte gente querida de que debía ser más precavido. Yo sin perder la prudencia puede que caiga a veces en el moderado desatino de mostrar algunos poros por los que transpiro. Defecto o virtud de los circunstancialmente solteros, sin cargas familiares y con muchas cosas que decir. No siento que me haya ido mal, a veces incluso bien. Y si alguien lo ha utilizado en mi contra no lo he notado. Pues eso, que lo que se mueve por dentro es tan intenso que no me deja dormir, y que me toca contar desde dentro, "despelotarme" un poco y que el sol salga por Antequera. Lanzo al Universo escuchante, al Dios Padre y Madre de mis ancestros, al Cristo Cósmico mi mensaje, mi sentido y sensibilidad, mi queja y petición.
Lo cosa es que viendo el programa de la Sexta, Objetivo Lampedusa, es tanto lo que se remueve que aquí ando, cavilando y maquinando. Esta noche no me conformo con el "ya llegará". Mi viaje a Marruecos-Ceuta, programas como el de esta noche, el contacto con la gente que he dejado allí, etc. actualizan las ganas de volver a encontrarme en ese lugar que tanto bien me hizo: el de la acogida. Y pienso cuánto trabajo está costando. Siempre tengo presente las palabras del obispo cuando le comuniqué que dejaba el ejercicio del ministerio: "Que sepas que te vas a quedar en la más absoluta intemperie". Él lo lanzó como una especie de advertencia disuasoria, pero la frase se convirtió en una auténtica profecía. La intemperie porque se caía el "hábito" del rol institucional que tanto viste, convence, te abre, te sube, te hace "amable". Cuando se cayó el rol muchos se fueron (asustados, decepcionados, impactados...) otros muchos se quedaron, pero ya no era lo mismo: "éste... a ver por dónde sale, qué nos cuenta, lo que cuenta suena bien, pero, ya no es igual..." Y sí, está costando. Está costando entrar de nuevo en la red, poder decir algo, que la gente se lo crea. Y, que no pido un viaje a la luna ni una finca en Vejer de la Frontera (vengo de allí, y me encantaría, por cierto). Pido volver a estar en ese lugar que me conecta más conmigo mismo: el lugar del encuentro con el que sólo en apariencias aparece diferente, el lugar de la hospitalidad, de la sensibilización, del camino andado juntos. Pido un tiempo en las fronteras: las físicas (Lampedusa, Ceuta, Melilla, Nador), sabiendo que no tengo edad de voluntariados y que no es mi lugar definitivo... pero sí, un tiempo de experiencia de aprendizaje para volver y contar y abrir esos espacios de bendición. O las interiores, aquellas de las palabras, del diálogo, de la persuasión, la denuncia, la sensibilización. Pues, como por pedir que no quede y me creo aquello de "pedid y se os dará", también pido que Espacios Berakah se haga realidad. Que haya gente que lo sienta de verdad conmigo (de la manera que sea pero en su esencia), que alguien sueñe con ello, que se abran puertas, que se me abran las puertas, que se vuelva a confiar en mí, así, a secas, ahora sin roles, sin vestimentas, más puro, sin aditamentos.
Sigo eligiendo esta forma, no hay vuelta de hoja. Es cierto que el ego echa de menos los parabienes y agasajos, las consideraciones y el entrar por la puerta ancha. Pero ahora creo que me salvaguarda algo: la experiencia de que el ego se infla con la misma facilidad que se desinfla y de que es insaciable. Quiero sólo lanzar al Universo, y a alguna oreja afinada con intuiciones que estoy dispuesto, que es tarde, que es ahora: quiero acoger, porque la acogida es el camino, mi propia salvación y la del mundo.
Si aun no toca, no pasa nada. Seguiré viviendo en este compás de espera productiva y más o menos serena, con algún que otro desvarío de éstos que tendréis que aguantar los que normalmente ya lo hacéis.
Mensaje enviado
"Realmente, estos son los pensamientos de todo hombre de cualquier época y lugar; no son originales míos. Si no son tan tuyos como míos, nada o casi nada son; si no son el enigma y la respuesta al enigma, nada son, si no son a un tiempo cercanos y remotos, nada son. Son la hierba que crece donde hay agua y hay tierra, son el aire de todos que envuelve el planeta." Walt Whitman
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martes, 28 de abril de 2015
miércoles, 25 de junio de 2014
Hay una intuición profunda que se me repite. Como todo en la condición humana, nace y se mezcla con deseos-necesidades-carencias, reconocimiento de carismas, repetición de inquietudes, historia, la propia psique (el trigo y la cizaña)... pero sobre todo, que también brota del Ser profundo cuando estoy sereno y no dominado por la mente-ego. Esto último me hace pensar que puede ser verdadero, de Dios, de la Vida. Me faltan señales, pistas del mundo manifiesto para dar pasos quizás al vacío de la más absoluta confianza. Pido de vuestra luz que es la misma que la mía, rezos, oraciones, energías... como cada uno quiera llamarlo o creerlo, para estar despierto y ser certero en el momento.
martes, 13 de agosto de 2013
Intrusos
En este blog se colaron intrusos. Perdonad, pero esto no es una especie de paranoia. Tengo constancia de que hay gente que sin permiso cruzaron los dos lados de la metáfora. Que profanaron el lugar sagrado de mi libertad, que se empeñan, sin yo quererlo, en llamarme por los dos nombres. Por eso ahora convivís aquí aquellos a los que os permití transitar el puente, junto con aquellos que estáis en el lado de la metáfora y que a través de ella, sin categorías establecidas ni prejuicios, vais descubriendo lo más auténtico de mí mismo, y aquellos que forzaron la ventana y entraron y que miran, vigilan, observan, cuentan... En principio todo esto está coartando el impulso que motivó esta idea. Hay cosas que quisiera contar y que se ven inhibidas por el recelo. Me quedan varias opciones. Anular el blog y hacer uno nuevo. Se perdería mucho de lo que aquí ya hay. Otra es escribir y publicar pensando en esas personas (ganarían su batalla); y otra es obviar la evidencia, seguir como si nada, "lo perdío al río". Y quien se escandalice que averigüe cual es la piedra que lo hace tropezar. Quien vigile, que cuente, quizás no sabe hacer otras cosas en la vida. ¿Qué opinais? (Aunque tengo la impresión de que ya sólo me leen los que no quiero que me lean)
sábado, 14 de febrero de 2009
Ufff... Cuánto por decir y qué callados estamos. Menos mal que siempre cabe la disculpa y algún que otro instante de nuestras madrugadas. Acabé de poneros los retazos del libro de Elly Hillesum que tanto tiene que decirnos también... Estoy bien, y vosotros? Con ganas de vivir más en esencia, desde aquello que aglutina y centra. Pero por hoy sólo quería saludaros y deciros que sigo aquí. Besos.
miércoles, 1 de octubre de 2008
De fiebres
... Y la vida sigue. Avanza, ahora, sin monotonía. A pesar de que las fiebres que he tenido parezcan detener los minutos. Ufff... Describir el mundo de inconsciencia en el que te sumerges cuando las sufres es tan inverosímil que perdería el tiempo. ¿Qué parte de nosotros tocamos cuando en sus pesadillas, en sus delirios, en sus sueños, en sus sinestesias nos hundimos irremediablemente? No lo sé. Nadie me lo explicó. Salí una vez más. Y descubrí que te tengo olvidado, mi pequeño blog. Me acusan de no alimentarte y no me faltan ganas ni ideas. Pero la vida, su ritmo acelerado de estos meses, sus desatinos... Veo que soy un mal padre por eso nunca tuve hijos.
Un amigo dice que el otoño es el tiempo de quitarse los disfraces y presentar el rostro limpio de maquillajes para que el encuentro con la realidad sea menos duro. Yo no soy de transformaciones radicales pero sí sé del verano y su haz ilusorio...
Quizás se trate tan solo de descubrir también la epidermis de esta estación y su magia que nunca ha estado reñida con lo real, el compromiso y los pies en la tierra. De esto último sí que tengo que hacer un curso intensivo, aunque sea de unas horas.
... Y a seguir latiendo, mi pequeña vida.
Un amigo dice que el otoño es el tiempo de quitarse los disfraces y presentar el rostro limpio de maquillajes para que el encuentro con la realidad sea menos duro. Yo no soy de transformaciones radicales pero sí sé del verano y su haz ilusorio...
Quizás se trate tan solo de descubrir también la epidermis de esta estación y su magia que nunca ha estado reñida con lo real, el compromiso y los pies en la tierra. De esto último sí que tengo que hacer un curso intensivo, aunque sea de unas horas.
... Y a seguir latiendo, mi pequeña vida.
martes, 2 de septiembre de 2008
Paréntesis
Por fin acabo de escribir el diario del viaje. Ufff, parece que por fin también he arreglado el lío que había formado, pues no se sabía dónde empezaba y dónde acababa. Algunos así me lo habíais manifestado. Queriendo hacerlo más fácil, al final lo había enredado más. Ahora ya está .Ha sido una visión muy particular y personal de esas tres semanas. Les pido disculpas a mis compañeros de viaje quizás por mi excesivo subjetivismo. Forma parte de mi carácter. Os he nombrado poco, quizás por prudencia, y porque vosotros formabais parte de los que éstábamos de este lado, siendo testigos del milagro de África. Por supuesto que sois protagonistas principales de mi experiencia. Gracias Paco, Lola y Sergio por querer que juntos hiciéramos camino.
A partir de ahora sigo con esta aventura del blog. Con muchas ideas pero desordenadas. Ya os iré pidiendo ayudas. Besos a tod@s.
A partir de ahora sigo con esta aventura del blog. Con muchas ideas pero desordenadas. Ya os iré pidiendo ayudas. Besos a tod@s.
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